La reinvención de la gracia

Lamentaciones 3:16-33

Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana… (vv. 22-23).

En las últimas décadas, una palabra nueva se ha incorporado al lenguaje cinematográfico: reinvención. Se toma una historia vieja y se relanza.


Algunas son de cuentos conocidos, mientras que otras toman historias no tan familiares y las vuelven a relatar de una forma novedosa. Pero, en cada caso, una reinvención es una especie de segunda oportunidad. Un nuevo comienzo, una chance de poner vida nueva a lo antiguo.

Hay otra historia que implica reinvenciones: la historia del evangelio. En ella, Jesús nos invita a aceptar su perdón, así como la vida abundante y eterna (Juan 10:10). En el libro de Lamentaciones, Jeremías nos recuerda que el amor de Dios por nosotros hace de cada día una «reinvención»: «Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad» (3:22-23).

La gracia de Dios nos invita a abrazar cada día como una nueva oportunidad de experimentar su fidelidad. Ya sea que suframos las consecuencias de nuestros errores o atravesemos otras dificultades, el Espíritu de Dios puede transmitirnos perdón, vida y esperanza en la reinvención de cada día. Sigamos al gran Director, quien está entretejiendo nuestra historia en la suya, que es mayor.


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