Dios está escuchando
… La oración eficaz del justo puede mucho (v. 16).
Carlos, un actor experto en artes marciales, honró a su madre cuando esta cumplió 100 años, compartiendo cómo lo había ayudado en su transformación espiritual. Escribió: «Mamá ha sido un ejemplo de fe y perseverancia».
Crio tres hijos durante la Gran Depresión; sufrió la muerte de dos cónyuges, un hijo, un hijastro y nietos; y soportó muchas cirugías. «Ha orado por mí durante toda mi vida —continuó diciendo—. Cuando mi alma casi se perdía en Hollywood, ella estaba en casa, orando por mi éxito y mi salvación». Y concluyó: «Le doy gracias por ayudar a Dios a hacer de mí todo lo que puedo y debo ser».
Las oraciones de su madre lo ayudaron a ser salvo. Oraba fervientemente por su hijo, y Dios oyó sus plegarias. No siempre obtenemos las respuestas que queremos a nuestras oraciones, así que no podemos usarlas como una varita mágica. Sin embargo, Santiago nos asegura que «la oración eficaz del justo puede mucho» (5:16). Como esa mamá, tenemos que seguir orando por los enfermos y atribulados (vv. 13-15). Al tener comunión con Dios mediante la oración, encontramos aliento y paz, y la certeza de que el Espíritu está obrando.
¿Alguien que conoces necesita salvación, sanidad o ayuda? Eleva tus oraciones a Dios con fe. Él está escuchando.
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario